Muro de la Vergüenza · Archivo documental independiente
MV-0001
NO NEGOCIAMOS LA INCLUSIÓN NI LA ELIMINACIÓN DE NOMBRES EN ESTE MURO. Cada perfil se incorpora o modifica exclusivamente con base en la documentación disponible. Cualquier solicitud de corrección deberá estar acompañada de pruebas verificables.
Actualizado: 31/07/2026
SHAME
Su nombre está registrado en este archivo
MELIA HOTELES & RESORTS
Empresa
Tipo de apoyo
Servicios
Económico
Político
Descripción general
El apoyo de Meliá Hotels International a la dictadura cubana ha trascendido el ámbito económico. Su fundador expresó públicamente ante Fidel Castro una afinidad que reflejaba también una dimensión ideológica. Desde 1990, la presencia sostenida de la compañía en el sistema turístico controlado por el Estado cubano ha contribuido al financiamiento y legitimación de un régimen responsable de la represión, persecución, explotación laboral y encarcelamiento de ciudadanos cubanos.
Nombre
MELIA HOTELES
Apellido
& RESORTS
Tipo
Empresa
Tipo de apoyo
Servicios · Económico · Político
Nacionalidad
ESPAÑOLA
Desde cuándo
1959
Motivo de inclusión
1. Apoyo económico sostenido
Meliá inició sus operaciones en Cuba en mayo de 1990 con el hotel Sol Palmeras y amplió progresivamente su presencia hasta convertirse en una de las principales operadoras extranjeras del turismo cubano. Durante décadas aportó administración hotelera, comercialización internacional, marcas, clientes y entrada de divisas a un sector controlado por el Estado. Esta actividad proporcionó recursos económicos a estructuras gubernamentales que sostienen al régimen cubano.
2. Respaldo político e ideológico
La relación no fue presentada únicamente como una operación comercial. En declaraciones atribuidas a Gabriel Escarrer Juliá, fundador de la compañía, este expresó su compromiso permanente con Cuba y afirmó que continuarían apoyando a sus autoridades “como si fueran hermanos”, pese a presiones y dificultades externas. El propio Gobierno cubano destacó posteriormente su amistad y compromiso con el régimen. Estas manifestaciones reflejan una relación de afinidad y respaldo político que trascendió el interés empresarial.
3. Asociación con estructuras estatales y militares
Parte de los hoteles administrados por Meliá pertenecía a entidades estatales vinculadas a Gaviota y al conglomerado militar GAESA. De esta manera, la compañía no operaba en un mercado privado independiente, sino integrada mediante contratos de administración, comercialización y servicios de marca con estructuras controladas por el Estado y las Fuerzas Armadas cubanas.
4. Participación en el sistema de explotación laboral
La legislación cubana obligaba generalmente a las empresas extranjeras a contratar trabajadores mediante entidades empleadoras estatales. La empresa extranjera pagaba a esa entidad, mientras el Estado contrataba y remuneraba directamente al trabajador cubano bajo condiciones monetarias y laborales determinadas por el propio Gobierno. Meliá desarrolló sus operaciones dentro de este sistema, beneficiándose de una fuerza laboral sin libertad plena para negociar directamente sus salarios y condiciones con la compañía.
5. Contribución al sostenimiento del aparato represivo
Los ingresos turísticos, las asociaciones con empresas estatales y militares y la legitimación internacional proporcionada por una marca extranjera de prestigio fortalecieron material e institucionalmente al régimen. Por esa razón, la responsabilidad señalada en este perfil es una contribución económica, operativa y política al sostenimiento de un Estado responsable de persecuciones, encarcelamientos y represión contra ciudadanos cubanos; no necesariamente la participación directa de Meliá en la ejecución de esos actos. La permanencia de un sistema de partido único que reprime la disidencia y restringe libertades fundamentales está ampliamente documentada.
Consecuencia de acciones
La presencia sostenida de Meliá Hotels International en Cuba contribuyó durante décadas a generar divisas, fortalecer la infraestructura turística estatal y proporcionar legitimidad internacional a la dictadura cubana mediante la permanencia de una marca extranjera de prestigio asociada públicamente con sus instituciones y autoridades. Esa relación ayudó a proyectar una imagen de normalidad, estabilidad y aceptación exterior que favoreció al régimen frente a inversionistas, turistas y gobiernos extranjeros.
Los ingresos, servicios, reconocimiento empresarial y respaldo simbólico derivados de esa presencia fortalecieron estructuras económicas, políticas y militares vinculadas al poder cubano. Como consecuencia, las operaciones de Meliá contribuyeron al sostenimiento y legitimación de un sistema responsable de la persecución de opositores, la explotación laboral, el encarcelamiento por motivos políticos y la represión de ciudadanos cubanos. Esta responsabilidad se refiere a su contribución económica, operativa, política e ideológica al mantenimiento del régimen, sin atribuirle la ejecución directa de actos represivos cuando no exista evidencia específica.